El Instituto Saló Darder (ISD), fue creado para desarrollar el primer centro de investigación y tratamiento del dolor producido por la fibrosis postquirúrgica.

El tratamiento, es el fruto de 20 años de desarrollo.

Somos referentes en el tratamiento de la Fibrosis postquirúrgica tanto a nivel Nacional como internacional. Por este motivo son cientos los pacientes tratados con buenos resultados, entre ellos gran número de deportistas profesionales, varios campeones del mundo, reconocidos políticos, e incluso presidente de gobierno.

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HISTORIA

Hace 21 años operaron a Jordi Saló Darder de la columna vertebral por espondilolistesis, mediante fijación por artrodesis lumbar L5-S1, con injerto de cadera. La operación fue un éxito, pero el postquirúrgico se complica, aparece  gran dolor y edema en la zona intervenida, y requiere 15 días de hospitalización. Pasados 6 meses de la operación, el dolor va en aumento, no puede estar de pie ni andar más de 100m…. Los antiinflamatorios, infiltraciones, cortisona y un etc muy largo, no son la solución a un problema llamado: “Fibrosis postquirúrgica”.

Los diferentes traumatólogos, reumatólogos, neurocirujanos, y fisioterapeutas visitados le comunican que no hay tratamiento ni solución a la fibrosis postquirúrgica que padece, que el dolor que sufre es para toda la vida, que se mentalice de vivir toda su vida con dolor, sentado en una butaca o postrado en la cama. Como medida paliativa le proponen implantar una bomba de morfina para poder soportar mejor el dolor.

En todo este periodo, Jordi Saló observa como la fibrosis postquirúrgica y su tratamiento es una barrera que tiene el cirujano, y que no saben como tratarla. Se compromete a encontrar un tratamiento eficaz para si mismo y los cientos, miles de pacientes que sufrían como él dolor por fibrosis postquirúrgica.

Empieza a estudiar, dedica su vida al estudio para poder entender como poder afrontar un tratamiento certero sobre la fibrosis. Mediante técnicas de osteopatía, inducción miofascial y terapia manual, va desarrollando protocolos de tratamiento manual que empiezan a dar grandes resultados en flexibilización, reducción de la dureza y reducción del dolor por parte del paciente. Con los años se convierte en un especialista de terapia manual en cicatrices. Pero no se conformaba, necesitaba más, necesitaba más profundidad, y necesitaba poder reducir el estrés de sus dedos. La terapia manual sobre la cicatriz requiere gran esfuerzo del terapeuta a través de los dedos, por este motivo le aparece un inicio de artrosis en los dedos. Empieza a desarrollar en su cabeza, inventar una máquina para tratar en mayor profundidad la fibrosis postquirúrgica, para superar la eficacia obtenida con los dedos, y al mismo tiempo reducir el desgaste de los dedos.

Termina creando junto con un grupo de profesionales el dispositivo Physium System®, para tratar la fibrosis postquirúrgica.

Gracias a la mayor profundidad y eficacia del dispositivo Physium System®, consigue mejorar de forma notable su fibrosis, transformando un tejido cicatrizal duro, retráctil y adherido entre panos, en un tejido cicatrizal más flexible, elástico, y con libertad de movimiento entre planos, reduciendo de forma notable, la presión sobre los nervios periféricos, lo que generó una reducción casi completa de su dolor.

Physium System®, es un dispositivo de movilización fascial profunda, mediante un avanzado sistema de presión negativa. Mediante el novedoso sistema de elastografía shear wave, podemos ver como reduce la dureza y el área de la fibrosis, obteniendo una cicatriz más flexible, y elástica, reduciendo la presión sobre el nervio y vasos sanguíneos, favoreciendo una reducción del edema y una mejora del dolor. Podemos observa mediante ecografía una mejor reorganización tisular periférica y de la propia cicatriz. La separación controlada de planos, permite poder forzar el despegue de planos adheridos sin dolor, mediante ecografía dinámica podemos controlar la evolución del tratamiento, una vez liberados los planos adheridos, se normaliza la neurodinámica, siempre que esto ocurra, el dolor del paciente mejora o desaparece.

Antes del tratamiento Jordi no podía andar más de 20 minutos, ahora puede correr por la montaña o hacer ciclismo. “Había conseguido el tratamiento deseado”.

El siguiente paso de Jordi, fue crear a un equipo de profesionales (fisioterapeutas y médicos) capaces de avanzar en los protocolos clínicos de tratamiento, junto con la realización de estudios clínicos que demuestren la evidencia científica del tratamiento. Ver Equipo de investigación